Argentina: el submarino ARA San Juan y el buque oceanográfico “Bernardo Houssay”, vuelven a navegar

Con mano de obra absolutamente argentina, concluyó el trabajo mayor de reparación del submarino ARA San Juan, con lo que en el mes de diciembre de 2011 estaría navegando nuevamente. Además, se realizó la botadura del buque oceanográfico “Bernardo Houssay” que soporto tareas de reparación mayor y modernización.

En este sentido, fue la misma Presidente de la República Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, quien encabezó esta tarde el acto de finalización de los trabajos de reparación de media vida del submarino ARA San Juan en el Complejo Industrial Naval Argentino (CINAR), integrado por los astilleros Tandanor y Almirante Storni, en la costanera Sur de la ciudad de Buenos Aires.
La jefa de Estado, quien estuvo acompañada por los ministros de Defensa, Arturo Puricelli, realizó también la botadura del buque oceanográfico Bernardo Houssay; embarcación que ahora pertenece a la Prefectura Naval Argentina y que fue sometido a una reparación mayor y modernización completa en el CINAR.
En la ceremonia, que se realizó en un escenario montado entre los diques del complejo naval, a sólo metros del rompehielos ARA Alte Irizar, la Presidenta señaló que “se está poniendo en marcha un sector que se consideraba totalmente perdido”; y afirmó que “la Argentina ha comenzado a desempeñar un rol que nunca debió abandonar”, a la vez que elogió “la tarea de técnicos, científicos, trabajadores e ingenieros”.
La presidenta indicó que ya “se concluyó el trabajo mayor del submarino ARA San Juan”, el que estará en condiciones de navegar nuevamente en diciembre próximo. Estas tareas fueron realizadas íntegramente por técnicos argentinos, en contraposición a lo que había pasado años atrás cuando un buque gemelo “debió ser reparado en Brasil” porque “la industria naval había sido desmantelada”, puntualizó.
Por su parte, Puricelli subrayó “la magnitud” de los trabajos realizados en el astillero, y su “importancia para el desarrollo de la industria naval”, y mencionó los dichos de la presidenta cuando se refirió a que al último submarino se le había hecho la reparación de media vida en Brasil.
“El de hoy es un importante avance, queremos seguir trabajando y consolidar nuestra industria naval a nivel de producción para la defensa”, dijo el ministro puricelli en declaraciones a la prensa.
También el ministro Puricelli se refirió a los convenios firmados hoy con el Ministerio de Seguridad para efectuar en un futuro próximo las reparaciones de los cinco Guardacostas Mantilla de la Prefectura Naval Argentina en el CINAR.

El ARA San Juan fue botado en Junio de 1983. Hace casi dos años, ingresó a los talleres para dar comienzo a las obras que demandaron más 250 mil horas-hombre y un total de 429 tareas que se realizan en forma conjunta entre la Armada Argentina y los equipos de CINAR.
Es una reparación clave, porque extiende la vida útil del navío por otros 30 años y es la única vez que el navío es cortado en dos, desarmado, arreglado y unido nuevamente mediante soldaduras que requieren de una precisión que no admite errores.
Debido a la situación en la que se encontraba el submarino, era necesario una intervención de esta magnitud para mejorar la calidad de navegación, deteriorada por las emisiones de hidrógeno de sus baterías, que ponían en riesgo a la tripulación y al propio submarino.
Las obras que se realizan en el San Juan, son un hito para la industria naval de la Argnetina. Entre las tareas realizadas, se destacan:
• La mano de obra es 100 por ciento nacional.
• Se realizaron las soldaduras del casco resistente.
• El INTI tuvo a su cargo la supervisión de las soldaduras y de la medición de circularidad y el control dimensional.
• Replacado de las 960 baterías que mueven los cuatro motores de 16 cilindros.
• Montaje y alineación de los grupos moto generadores.
• Cambio de montajes resilentes de los Motores Eléctricos de Propulsión (MEP).
• Recorrido y reparación de válvulas y de más de 9 kilómetros de tuberías.
• Reparación de accionamientos hidráulicos.
• Sustitución de cables de potencia.
• Recambio de 37 kilómetros de cables.
• Reparación y tratamiento de tanques.
• Reparación de planos y timones.
• Reparación de las estructuras de Libre Circulación.
• Recorrido de los 4 motores diesel MTU de 16 cilindros en V y 1.200 Kw de potencia, que mueven a su vez 4 alternadores de 4.000 amperesPara esta colosal tarea, CINAR conjugó sus esfuerzos con los del INTI y la Armada Argentina.
A casi dos años de su puesta en seco, el Submarino ARA SAN JUAN se encuentra en una etapa decisiva y se están cumpliendo todos los procesos necesarios para el alistamiento final.Hace 17 años fue la última vez que se realizaron tareas similares cuando se efectuaron los trabajos de Reparación de Media Vida del Submarino ARA SALTA. Posteriormente, la siguiente reparación de un submarino tuvo que efectuarse en Brasil, a comienzos de la década del 2000.Para cumplir con los propósito del proyecto fue necesario recuperar maquinas herramientas, redactar procedimientos, calificar personal, organizar una estructura de más de 60 hombres donde el conocimiento del personal con experiencia y vocación se transmitiera a jóvenes sin experiencia pero con muchas ganas de aprender.
Se desarrollaron talleres específicos como el de hidráulica y el de válvulas de alta presión y capacidades como la de programación y logística que requieren este tipo de obras de alta complejidad e interdependencia. Se utilizaron más de 5 mil horas hombres para la capacitación de personal de alta calificación.
Teniendo como sustento esta nueva realidad y los lineamientos definidos por el Ministerio de Defensa de la Nación, a partir de las capacidades recuperadas CINAR se encuentra en condiciones de enfrentar desafíos mayores que permitirán alcanzar en el largo plazo el dominio de la tecnología para la construcción y modernización de artefactos navales submarinos.
Por su parte, el Buque Oceanográfico Dr. Bernardo Houssey fue reconstruido completamente en los talleres de TANDANOR, que integra el Complejo Industrial Naval Argentino (CINAR) junto con el Astillero Almirante Storni.
Este motovelero totalmente remozado, en los talleres navales recuperados por el Gobierno Nacional, que –como se indica más abajo- a partir de 2001 su dominio es transferido a la Prefectura Naval Argentina, permitiendo así la formación de recursos humanos para todos los que tengan una decidida vocación por las técnicas, ciencias e investigación en el mar.
Para realizar las actividades inherentes a su función la Prefectura Naval necesita contar con una plataforma de investigación oceanográfica con tecnología de avanzada. Por esta razón fue necesaria la reconstrucción y rediseño del buque, debido al gran desgaste sufrido por el paso del tiempo y a la obsolescencia de la tecnología que poseía para la navegación e investigación científica.
Durante estos años se adquirieron e instalaron en su lugar definitivo el motor propulsor, los generadores, velas, mástiles, parte de los sanitarios, cabos, hélice, bote auxiliar, equipos de supervivencia, sistemas de potabilización de agua para consumo, planta para el tratamiento de efluentes y se avanzó con el alistamiento final de la nave, que comprende la instalación de la protección pasiva, el sistema de acondicionamiento de aire, el tendido de tuberías, la construcción de tableros eléctricos y la instalación de molinetes y cabirones.
El “Dr. Bernardo Houssay” podrá transportar hasta 30 científicos con facilidades para realizar tareas de investigación pues se han diseñado un laboratorio húmedo con cámara frigorífica propia y un laboratorio seco que otorgarán las comodidades mínimas para la tarea que se encare en el futuro.
Para este propósito se han tenido en cuenta las demandas de conocimientos científicos y tecnológicos y las recomendaciones efectuadas por prestigiosos investigadores argentinos y extranjeros en las distintas disciplinas científicas relacionadas con el estudio de los océanos.
El motovelero fue equipado con un sistema de flujo continuo de agua que irá desde una toma de agua en la quilla hasta el laboratorio húmedo, el cual permitirá acoplar sensores de temperatura, conductividad, fluorescencia y oxígeno disuelto, entre otros, para tener un registro continuo de información georeferenciada las 24 hs. del día.
Esta información es importante para el estudio de los cambios producidos en la circulación de las corrientes oceánicas en el Atlántico Sudoccidental y otros mares del planeta debido a los fenómenos de calentamiento global, que a todos nos preocupa.
Además se incorporó una roseta oceanográfica con capacidad para varias botellas que permitirá tomar muestras de agua a distintas profundidades para análisis físicos, químicos y biológicos. La roseta tendrá espacio para un sensor de conductividad, temperatura y profundidad al cual se le acoplarán sensores de oxigeno disuelto, clorofila, hidrocarburos, fluorescencia y turbidez lo que permitirá tener información en tiempo real de las variables ambientales en la columna de agua para poder determinar las profundidades a las cuales se tomarán las muestras de agua para su posterior análisis
También se incorporó un guinche de uso oceanográfico que será empleado para desplegar la roseta a las profundidades del mar, la que tendrá unos 2000 metros de cable conductor eléctrico bidireccional, que permitirá estudiar la columna de agua sobre la plataforma en que se navegue y el talud continental adyacente.
Además, se instalarán redes para el muestreo de organismos del micro plancton y macroscópicos con lo que se efectuarán arrastres horizontales estratificados en profundidades determinadas de acuerdo a la información provista por la ecosonda de la columna de agua
Por otra parte como dato de relevancia hubo que acotar el calado original del motovelero, reduciéndolo en 120 cm., lo que permitirá navegar por el Río de la Plata sin mayores dificultades y un mayor acercamiento a aguas oceánicas costeras para realizar tareas de control de contaminación y efectuar actividades de interés científico.
ANTECEDENTES DEL BUQUE.
Diseñado como buque de investigación, fue construido en Dinamarca entre 1929 y 1930. Botado y bautizado “Atlantis” en 1931, durante más de 30 años realizó cerca de 300 campañas oceanográficas por los mares del planeta. Alcanzó a ser el buque no mercante que más millas navegó en los mares de todo el mundo.
En la década del 60 es incorporado a la bandera Argentina con el compromiso de ser utilizado para investigaciones oceanográficas, y fue rebautizado con el nombre de “El Austral”.
En enero de 1967, el Premio Nobel de Medicina de 1947 y presidente del CONICET, Dr. Bernardo Houssay lo recibió oficialmente en Buenos Aires, tras finalizar su traslado a nuestro país, desde Boston (Estados Unidos).
Para ese entonces, comenzaba un nuevo ciclo en la vida de este histórico buque, que luego de 40 años de prestar servicios al CONICET con el nombre de “EL AUSTRAL”, en 2001 su dominio es transferido a la PREFECTURA NAVAL ARGENTINA , bautizándolo “Dr. BERNARDO HOUSSAY”.
A bordo de este velero navegaron, entre otros, los premios Nóbel de Medicina, el danés August Krogh (1920) y el ucraniano Selman Waksman (1952). También el legendario investigador francés Jacques Cousteau.

 

ESTE POST ESTA DEDICADO A QUIEN FUERA FOCA1, FIEL USUARIO DE UNIVERSO ARMAS, SUBMARINISTA ARGENTINO VETERANO DEL CONFLICTO DE MALVINAS DE 1982, HOMBRE Y PATRIOTA CABAL QUE, ESTOY SEGURO, SE HUBIESE PUESTO CONTENTO CON ESTA NOVEDAD. REALMENTE EXTRAÑAMOS SU PROFUNDO CONOCIMIENTO EN LA MATERIA Y SU HUMILDAD.

 

Aquí les dejo una serie de videos producidos por el Centro de Estudios Estratégicos para la Defensa “Mauel Belgrano” (CEEPADE), perteneciente al Ministerio de Defensa de la República Argentina, en donde se pueden ver diferentes instancias de las obras de “media vida” del ARA San Juan. Cabe aclarar que este material data de los años 2009 / 2010.

 

Este es el informe que presentó la Televisión Pública, Canal 7 (Argentina), con el momento del acto oficial.