“Puff, el dragón mágico”

Durante la guerra de Vietnam (1965-1975), la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) reedito una idea que se originó en 1927: volar en circulo empleando una ametralladora de tiro lateral, facilitaba alcanzar blancos pequeños en tierra. 

A partir de 1965 el 4° Air Commando Squadron (más tarde se dividió en el 4° y el 14°) comenzó a operar con 32 AC-47D. El AC-47D “Spooky” era básicamente un C-47D (denominado al principio FC-47D) al que se le había dotado de tres ametralladoras multitubo MXU-470/A Minigun, calibre 7,62 x 51 mm., y 21.000 cartuchos, colocadas a babor del fuselaje, en la quinta y sexta ventanillas, y en la puerta de carga. Con respecto a las ametralladoras debemos decir que en un principio se llegaron a usar máquinas de cadencia y alimentación ordinaria, pero se recalentaban y se encasquillaban debido al elevado volumen de fuego necesario.

La táctica operacional: describir orbitas estables a la izquierda, alrededor del área del objetivo para que el piloto pudiese apuntar y disparar (la munición era repuesta por los artilleros que también lanzaban bengalas en el curso de las operaciones nocturnas). El AC-47D termino sus días como parte de la USAF en diciembre de 1968 (muchas unidades pasaron a las fuerzas aéreas de Vietnam del Sur y Laos).
Estos primeros cañoneros, que adoptaron el indicativo “Spooky” en 1966 (también conocido como “Puff, el dragón mágico”), a veces trabajaban en pareja con C-47 comunes equipados con altavoces. Los C-47 tenían la función netamente psicológica de dirigirse a los miembros del Vietcong mediante los altavoces, pidiéndoles que no dispararan, que se rindieran, porque de lo contrario “la gran ira caería sobre ellos”. Cuando este discurso era desoído, inmediatamente un “Spooky”, que se movía invisible a mayor altura, abría fuego.

Previo a que puedan ver el fragmento de un video documental sobre los “Spooky”, reproducimos el testimonio del Teniente Leroy Thompson, policía de seguridad de la USAF en Tan San Nhut (Vietnam del Sur): “El AC-47 dejaba impresionado a todo aquel que veía sus Minigun abrir fuego de noche. Tres chorrosde fuego salían del costado del avión hacia el suelo, y el aire se llenaba de un ruido como si alguien estuviese cortando tela con una sierra mecánica. Cuando dejaba de disparar, en la zona batida no solían quedar sobrevivientes a los que hacer prisioneros. Cuando “Puff” batía un punto, lo dejaba limpio. Pese a la mayor potencia de fuego de cañoneros posteriores, los “pisahormigas” (los infantes) recuerdan sobre todo al vieo “pájaro bobo” convertido en un dragón. Y cuando colaboró con unidades de policía en tierra, “Puff” ayudó a hacer las bases más seguras.