Sudán: tropas del sur derribaron un avión Antonov y se reanudan acciones bélicas frontales

Las tropas de Sudán del Sur derribaron hoy un avión militar de Jartum que bombardeaba el estado sursudanés de Unity, en una nueva escalada de la violencia entre ambos países, informó a Efe el portavoz del Ejército de Yuba, Philip Aguer.

Las tropas sursudanesas dispararon contra la aeronave y lograron abatirla, según Aguer, que no pudo precisar si la tripulación del Antonov falleció en el ataque.
El avión fue derribado cerca de la zona fronteriza de Heglig, rica en petróleo y escenario de recientes combates entre las fuerzas de los dos países.
Aguer explicó que tanto la aeronave abatida como otra que escapó del ataque de sus tropas “bombardearon y causaron el caos” en el estado de Unity.
La tensión bélica comenzó a multiplicarse en las últimas semanas, después de que Sudán del Sur decidiese suspender su producción de petróleo, una fuente de ingresos fundamental para los dos estados.
El pasado 26 y 27 de marzo se desataron enfrentamientos en Heglig, que incluyeron ataques aéreos y provocaron la cancelación del viaje de Bashir a Yuba para reunirse con el presidente sursudanés, Salva Kir.
Al Bashir aseguró ayer que su país esta dispuesto a la paz pero defenderá su territorio de cualquier ataque.
Sudán del Sur declaró su independencia de Sudán el pasado julio tras un referéndum estipulado en un tratado de paz firmado en 2005 que puso fin a una guerra civil de dos décadas entre ambos países.

Fuente: agencia EFE

 

Recordemos que el pasado 27 de marzo, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ya había llamado a la moderación a ambas partes (Sudán y Sudán del Sur) para evitar que se reanude el sangriento conflicto. La agencia EFE informaba así sobre esta situación:

 

El Consejo de Seguridad de la ONU mostró su preocupación ante los últimos enfrentamientos militares en la frontera entre Sudán y Sudán del Sur, y pidió “máxima moderación” a ambos Gobiernos para evitar la reanudación del conflicto armado y el agravamiento de la situación humanitaria.
“Los miembros del Consejo están altamente alarmados ante los enfrentamientos militares en la frontera, que amenazan con precipitar la reanudación del conflicto entre ambos países, empeorar la situación humanitaria y provocar más muertes civiles”, dijo el presidente del Consejo, el embajador británico Mark Lyall Grant.
El diplomático leyó ante la prensa un comunicado presentado por Estados Unidos y acordado por unanimidad por el máximo órgano de decisión de la ONU, en el que se pide “máxima moderación” a Sudán y Sudán del Sur y que mantengan “el diálogo para resolver pacíficamente los temas que alimentan la desconfianza entre ambos”.
Entre esos asuntos, el Consejo de Seguridad subrayó, además de la violencia en la frontera, la crisis petrolera que enfrenta a Yuba y Jartum desde hace meses, el tema de la ciudadanía de sus habitantes y el control de la región de Abyei, situada en la poco definida frontera que comparten los dos países.
Sudán del Sur acusó hoy a las fuerzas de Jartum de bombardear su territorio, en una ofensiva que se une a los intensos combates registrados en las últimas horas en la frontera común y que han puesto en peligro el acercamiento político entre ambos países.
De momento, la nueva escalada bélica ha causado que el presidente sudanés, Omar Hasan al Bachir, haya decidido suspender el encuentro que tenía previsto mantener con su colega de Sudán del Sur, Salva Kir, para avanzar en la solución del conflicto.
Los quince miembros del Consejo mostraron su “grave preocupación” ante “los informes de repetidos incidentes violentos a un lado y otro de la frontera entre Sudán y Sudán del Sur, incluidos el movimiento de tropas, el apoyo a fuerzas milicianas y bombardeos aéreos”.
Pidieron a todas las partes que cesen “las operaciones militares en las zonas fronterizas y que pongan fin al ciclo de violencia”, añadió Lyall Grant, al tiempo que también exhortó a ambos gobiernos a no dar ningún paso que socave “la seguridad y la estabilidad” de uno de los dos países, “incluido el apoyo directo o indirecto a grupos armados en el territorio del otro”.
Además, condenaron toda acción llevada a cabo por miembros de grupos armados “dirigida a derrocar por la fuerza el Gobierno tanto de Sudán como de Sudán del Sur”, mientras que subrayaron la “elevada urgencia” con que se necesita entregar ayuda humanitaria a los estados sudaneses de Kordofán del Sur y el Nilo Azul.
Tras la adopción del comunicado, el embajador de Sudán en la ONU, Daffa-Alla Elhag Ali Osman, aseguró que su Gobierno quiere alcanzar “un acuerdo pacífico” con el sur, pero acusó a Yuba de cruzar la frontera con sus fuerzas y actuar en el norte.
“Nuestro Ejército está preparado para defender cada centímetro de nuestra integridad territorial, ya sea ataques del Gobierno de Sudán del Sur o de grupos rebeldes”, dijo el diplomático sudanés.
La tensión entre ambos países ha aumentado en los últimos meses, azuzada por la decisión de Sudán del Sur de paralizar la producción de petróleo y de denunciar a Sudán por apropiarse del crudo, mientras persisten diferencias sobre la soberanía de ciertos puntos de su territorio.
Sudán del Sur proclamó su independencia de su vecino del norte el pasado julio, tras un referéndum celebrado en enero de 2011, y de acuerdo con lo estipulado en el tratado de paz de 2005, que puso fin a más de dos décadas de guerra civil.