Seguridad estratégica en Afganistán, eje de la Cumbre de la NATO en Chicago

Brindamos para la lectura de nuestra comunidad, una excelente crónica de la periodista Mónica Bernabé, del diario español “El País”, referido a las conclusiones de la Cumbre de Chicago (Estados Unidos) de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), NATO por su sigla en inglés, sobre el futuro de Afganistán.

 

Afganistán tendrá que asumir el coste de su seguridad en 2024

El Gobierno afgano tendrá que asumir el coste de sus fuerzas de seguridad en el año 2024 como muy tarde.
Así lo han advertido los países de la OTAN en la cumbre que celebran en Chicago, en la que han dejado claro su disposición a continuar pagando la factura de la policía y ejército afganos durante doce años más, pero después ya no más. Por lo tanto, la administración afgana tendrá que espabilarse a buscar sus propios recursos.
De hecho, la Alianza Atlántica pretende que mucho antes de 2024 el Gobierno afgano ya corra con parte del coste de sus efectivos. A partir del 2015, un año después de la fecha prevista para la retirada de las tropas internacionales de Afganistán, ya tendrá que aportar al menos 500 millones de dólares al año (unos 384 millones de euros), afirman los países de la OTAN en una declaración conjunta sobre Afganistán que han difundido en Chicago. En esa declaración también cifran en 4.100 millones de dólares (unos 3.100 millones de euros) el coste anual de una fuerza de 228.500 policías y soldados. El problema es que Afganistán ahora ya dispone de muchos más efectivos.
En la actualidad en el país hay un ejército con 195.000 soldados, un cuerpo de policía nacional con 149.208 agentes, y una fuerza aérea con 5.728 militares, según datos facilitados por la propia OTAN la semana pasada. Esos efectivos ya suman 349.936 militares y policías, es decir un 53% más de la fuerza prevista para mantener la seguridad en el país a largo plazo. Y no sólo eso. La OTAN se plantea aumentar aún más el número de soldados y policías afganos hasta llegar a 352.000 en octubre de este año.
Por otra parte, en el país existen otros cuerpos de seguridad complementarios que la OTAN no menciona en su declaración. Hay fuerzas especiales con 10.000 efectivos, una policía local con 13.412 agentes –su número también se pretende incrementar hasta llegar a 30.000 a final del 2014-, y una Fuerza de Protección Pública con 10.000 guardias, que en teoría debe asumir las funciones que las empresas de seguridad privadas han realizado hasta ahora.

Dudas sobre el futuro

Por lo tanto, la cumbre de Chicago da respuestas a muchas preguntas pero también abre muchos otros interrogantes. Si las tropas internacionales se retiran de Afganistán y las fuerzas afganas también reducen sus efectivos, ¿el país será posible de mantener la seguridad?
El portavoz del ministerio de Defensa, Zahir Azimi, ya ha mostrado su preocupación ante la dificultad de proteger las fronteras y el espacio aéreo del país, teniendo en cuenta que Afganistán tiene vecinos como Pakistán e Irán. Y el del ministerio de Interior, Sidiq Sidiqi, recordó que aún es necesario hacer una importante inversión en la policía afgana, que ha sido la gran olvidada durante la década de presencia de la comunidad internacional en Afganistán en la que sobre todo se ha hecho un gran esfuerzo en equipar y preparar al ejército.
A pesar de ello, la OTAN se muestra optimista. “Nuestra tarea no se ha completado todavía. Pero a la luz de los sustanciales logros conseguidos, y nuestro compromiso firme y compartido, estamos seguros de que nuestra fuerte asociación hará que Afganistán tenga un futuro mejor”, dice el final de la declaración.