Argentina: aplican “legítima defensa” a comerciante que mató a delincuente

Reproducimos las noticias de los portales del diario “Clarín” y “La Nación” que dan cuenta de esta resolución judicial. Al final de este post, Universo Armas se permite hacer una consideración respecto a cierto término empleado en estos escritos. DIARIO “LA NACIÓN”.

Sobreseyeron a un joyero que mató a un hombre que intentó robarle.

El comerciante asesinó al ladrón de una cuchillada en febrero; la Justicia consideró que fue en legítima defensa.

Un joyero que asesinó a un hombre que quiso robarle fue sobreseído por la Justicia, que consideró que actuó en legítima defensa. Se trata de Fernando Santiago Blanco, que en febrero pasado asesinó de una cuchillada a un hombre que quiso robarle a tres cuadras del Palacio de Tribunales. “Se encuentra acreditado que el imputado ha cometido el hecho que se le atribuye conforme surge de su propio relato”, sostuvo en la resolución la jueza de instrucción Laura Bruniard. Además, tomó en cuenta el hecho de que mató al delincuente luego de un forcejeo en el que el joyero se apoderó del cuchillo que portaba el ladrón. El hombre muerto fue identificado como Martín Alberto Ramírez, de unos 25 años y domiciliado en San Isidro, aunque entre sus ropas se había encontrado un documento de identidad con su foto pero bajo el nombre de Martín Fernández. El segundo delincuente que ingresó al negocio de Blanco, en el sexto piso de un edificio de Talcahuano al 100, logró escapar. El comerciante llegó al edificio para abrir la oficina junto con dos empleadas y en el sexto piso, escondidos en el sector de las escaleras, los esperaban dos delincuentes con fines de robo, armados con un cuchillo y un arma de fuego. Al ingresar a la oficina, Blanco activó la alarma silenciosa que da aviso a la policía y, cuando los efectivos de la comisaría 3ra. concurrieron al lugar, uno de los ladrones optó por escapar, pero el que llevaba el cuchillo lo quiso agredir. El joyero comenzó a forcejear con el asaltante, se cortó las manos pero logró quitarle el arma blanca -que era una faca de fabricación casera de 50 centímetros de hoja-, lo apuñaló y lo mató. Al ser indagado, Blanco le dijo a la jueza que “era matar o morir” porque además de la faca, el ladrón tenía en la cintura un revólver calibre 22 con seis balas en el tambor que intentó sacar cuando el comerciante se apoderó del arma blanca. Por el caso, aún está prófugo el cómplice del ladrón muerto que escapó al advertir la llegada de la policía..

Agencias DyN y Télam

Link: http://www.lanacion.com.ar/1477996-sobreseyeron-a-un-joyero-que-mato-a-un-hombre-que-intento-robarle

DIARIO “CLARÍN”.

Sobreseyeron al joyero que mató a puñaladas a un ladrón

La Justicia consideró que el comerciante actuó en “legítima defensa” cuando, tras un forcejeo, se apoderó del cuchillo que portaba el delincuente que pretendía asaltar sus oficinas.

La Justicia sobreseyó definitivamente al joyero que en febrero pasado asesinó a puñaladas a uno de los dos delincuentes que lo asaltaron en su comercio del microcentro porteño. Según informaron hoy fuentes judiciales, la resolución favoreció al joyero Fernando Santiago Blanco, que al momento del hecho tenía 40 años, y fue tomada por la jueza de instrucción porteña Laura Bruniard, quien consideró que actuó en “legítima defensa”. Fuentes vinculadas a la defensa de Blanco afirmaron que para dictar el sobreseimiento, la magistrada concluyó que el joyero se defendió ante una agresión “ilegítima” que puso en riesgo su vida. Además, tomó en cuenta el hecho de que mató al delincuente luego de un forcejeo en el que el joyero se apoderó del cuchillo que portaba el ladrón. Blanco estuvo detenido un día acusado del homicidio del ladrón, identificado como Martín Alberto Ramírez (25) y quien, al momento del hecho, portaba un documento a nombre de otra persona, aunque el día siguiente, luego de ser indagado, fue liberado por la jueza. El episodio ocurrió pasadas las 9 del 16 de febrero pasado en el sexto piso de un edificio situado en Talcahuano 178, a sólo tres cuadras del Palacio de Tribunales. Allí, Blanco tiene su oficina comercial y se dedica a revender al por mayor bijouterie, alhajas y accesorios que importa. El comerciante, que además es pastor evangélico, llegó al edificio para abrir la oficina junto con dos empleadas y en el sexto piso, escondidos en el sector de las escaleras, los esperaban dos delincuentes con fines de robo, armados con un cuchillo y un arma. Al ingresar a la oficina, Blanco activó la alarma silenciosa que da aviso a la policía y, cuando los efectivos de la comisaría 3ª concurrieron al lugar, uno de los ladrones optó por escapar, pero el que llevaba el cuchillo lo quiso agredir. El joyero comenzó a forcejear con el asaltante, se cortó las manos pero logró quitarle el arma blanca -que era una faca de fabricación casera de 50 centímetros de hoja-, lo apuñaló y lo mató. Al ser indagado, Blanco le dijo a la jueza que “era matar o morir” porque además de la faca, el ladrón tenía en la cintura un revólver calibre 22 con seis balas en el tambor que intentó sacar cuando el comerciante se apoderó del arma blanca. Por el caso, aún está prófugo el cómplice del ladrón muerto que escapó al advertir la llegada de la policía.

(Télam)

Link: http://www.clarin.com/policiales/Sobreseyeron-joyero-mato-punaladas-ladron_0_710329161.html

La consideración de Universo Armas tiene que ver con el empleo del término “asesinó” en estos contenidos periodísticos (resaltado en negrita por esta redacción).
“Asesinar” es, según el diccionario de la Real Academia Española (vigésima segunda edición): “Matar a alguien con premeditación, alevosía, etc” (1º acepción). De esta manera, el uso de dicho término no corresponde en la redacción de esta información, ya que quedó jurídicamente determinado que el joyero actuó en “legítima defensa”.

Y aprovechando esta circunstancia de defensa, de buen uso del idioma castellano (reconociendo incluso que, seguramente, a veces nosotros mismos fallemos en esa tarea), la palabra “homicidio” responde a las siguientes acepciones:  “Muerte causada a una persona por otra” (1º acepción) / Der. Delito consistente en matar a alguien sin que concurran las circunstancias de alevosía, precio o ensañamiento (3º acepción).
Para finalizar, la otra palabra que merece en este contexto nuestro discernimiento lingüístico es “crimen”.
“Crimen” responde a las siguientes acepciones: 1. m. Delito grave. 2. m. Acción indebida o reprensible. 3. m. Acción voluntaria de matar o herir gravemente a alguien.