Sirios abaten segundo avión turco, esta vez un carguero Casa. Hay máxima tensión en la zona.

El CN-235 es un avión turbohélice de transporte táctico y patrulla marítima desarrollado conjuntamente por CASA en España e IPTN en Indonesia. EL CN-235 es un carguero bimotor de ala alta que ocupa el segmento entre cargueros ligeros como el CASA C-212 y medios como el Transall C-160. En el transporte militar estándar, está destinado a misiones de transporte de corto y medio alcance, tanto de soldados como de cargas. Uno de los objetivos del CN-235 es el poder operar a baja altitud con eficacia para disminuir en lo posible su vulnerabilidad. El C-295 es un desarrollo del CN-235. Su designación como CN-235 sigue el esquema de los aviones diseñados por CASA, con la C inicial del fabricante (a la que se ha añadido en esta ocasión una N por el socio indonesio, Nurtanio), y a continuación un número de tres dígitos, de los que el primero corresponde al número de motores, dos en este caso, habiéndose elegido los dos siguientes por el número de pasajeros que se planteó como objetivo: 35. (Fuente: Wikipedia)

Desde el viernes último ha sido una escalada fuera de lo común en la zona del Mediterráneo por el nivel de beligerancia que ha mostrado Siria para con Turquía.

El portavoz del Gobierno turco y viceprimer ministro, Bulent Arinc, informó hoy de que las fuerzas sirias dispararon contra un segundo avión militar turco, un Casa, poco después de abatir el viernes a un caza F4.

En rueda de prensa transmitida por la televisión turca, Arinc explicó que tras desaparecer el caza F4 el pasado viernes, Turquía envió varios aviones, helicópteros y barcos a la zona del incidente para buscar los restos del aparato abatido y sus tripulantes.
Las fuerzas sirias abrieron entonces fuego contra un avión Casa, si bien detuvieron el fuego “inmediatamente después de que el Ejército turco las contactara”, dijo el viceprimer ministro.

EN FOCO

– Con respecto a lo sucedido el viernes pasado con el derribo de una caza Phantom de la Fuerza Aérea Turca por parte de baterías antiaéreas sirias, reproducimos el artículo publicado por el diario español ABC.

Las autoridades turcas creen que el caza turco derribado el pasado viernes sobre el Mediterráneo fue abatido por orden de Damasco, según ha indicado el jefe del Estado Mayor, Necdet Özel, quien ha hecho públicos los registros de los radares relacionados con el incidente.
De acuerdo con estos, el caza penetró en el espacio aéreo sirio —de forma no intencionada, según el ejército turco— a las 11:42. Dos minutos más tarde, el piloto fue informado por sus superiores de la situación, y conminado a salir del área lo antes posible. Pero un cuarto de hora después, la base perdió contacto con la aeronave.
Las Fuerzas Armadas turcas han indicado que, a partir de 16 minutos de comunicaciones de radio interceptadas por la inteligencia militar turca, se infiere que los mandos sirios sabían que el avión lucía una bandera turca. «Tenemos grabaciones de las conversaciones de los sirios antes y después. Se refieren a nuestro jet como “komsu” [ “vecino”, en turco]. Usan la palabra turca, y después usan la palabra árabe para “avión”», asegura un oficial de inteligencia citado por el diario «Hürriyet Daily News». «El caza tenía su sistema de identificación “amigo o enemigo” [IFF, por sus siglas en inglés] encendido. Los oficiales sirios deberían haber sabido automáticamente que era un jet turco mirando en su sistema de radar», indica otro agente.
«Si cada aeronave que violase el espacio aéreo de un país fuese derribado sin preguntar, habríamos derribado 114 aviones» tan solo este año, ha hecho saber el Estado Mayor del ejército turco en un comunicado. La mayoría de estos incidentes fueron protagonizados por cazas griegos, pero también italianos e israelíes, según informa el diario «Milliyet». «Las violaciones del espacio aéreo son incidentes que ocurren casi cada día, y son resueltas en cuestión de minutos conforme a la legislación internacional», asegura el alto mando militar turco, que indica que «solamente la semana pasada, seis aviones violaron el espacio aéreo turco», y ninguno fue derribado.
Este tipo de hechos «pueden ser resueltos mediante advertencias e intercepciones», reza el comunicado.
Es más, cazas sirios penetraron en zona turca cinco veces en los últimos meses sin mayores consecuencias, según se hizo público ayer durante una reunión informativa con los embajadores y agregados militares de los países de la UE, la Liga Árabe y la OTAN. Tras este encuentro, el gobierno español, a través de la Embajada en Ankara, ha calificado hoy el incidente de «inaceptable», y ha asegurado que seguirá «estudiando todos los instrumentos jurídicos de los que dispone la comunidad internacional para que Siria asuma las consecuencias de este comportamiento intolerable». También ha expresado «su solidaridad con Turquía, con un especial recuerdo a los familiares y amigos de los pilotos desaparecidos».

Disparos contra un segundo avión.

Además, se ha filtrado a la prensa que, tal y como se informó ayer a los diplomáticos extranjeros, Siria disparó la misma tarde del incidente contra un segundo avión turco enviado en misión de búsqueda del caza desaparecido, aunque sin alcanzarlo. Tanto los restos del avión como los tripulantes —identificados como el Capitán Gökhan Ertan y el Teniente Hüseyin Aksoy— continúan en paradero desconocido, aunque los barcos de salvamento han localizado las botas de los pilotos.
Así las cosas, todo apunta a que Turquía tomará algún tipo de represalia contra Siria en los próximos días. La prensa turca afirma que el tono general entre los altos funcionarios en Ankara es que «Damasco debe pagar un precio» por derribar el caza.