Opinión – Debate: lo que hay que tener en cuenta con las academias de formación y con los instructores

Por: Héctor Velázquez.

En muchos países de Latinoamérica (incluído la Argentina), ya entrado en una década este siglo XXI, se puede notar una proliferación de instructores y de academias de formación y entrenamiento.

Es cierto que esta multiplicación se nota más en el plano de la seguridad, dada la combinación – por un lado – de índices crecientes de  delito y violencia (que no son lo mismo); y – por el otro – de la necesidad puntual de muchos miembros de fuerzas privadas y estatales que deciden asumir su propio cronograma de actividades. Y voy a detenerme para manifestar que, en la mayoría de los casos, la situación de autofinanciamiento de cursos surge producto de una combinación de factores económicos, negligencia y premeditada desidia por parte de quienes toman las decisiones administrativas, para que hombres y mujeres abocados a la labor de la seguridad, puedan hacerse como corresponde del “alma nutricia” de su actividad.
En el plano deportivo y recreativo, este crecimiento, si bien es menos notorio e intenso, no es por ello menos interesante.
Sea por seguridad, deporte o puro gusto, lo cierto es que he podido apreciar que la oferta es casi ilimitada, tanto en materias ligadas al conocimiento y manejo de armas de fuego, como en  métodos de defensa y/o combate a mano limpia o en el que se emplean elementos de golpe o corte.  Aunque he notado otro rubro, muy específico, que merece un tratamiento muy especial: el de negociador en situaciones de crisis o negociador policial. Un negociador policial, me permito subrayar, es un rol específico dentro de las fuerzas de seguridad, clave y para el que, como en pocos desempeños operativos, hace falta muchísima preparación y experiencia. Esto no descalifica de ninguna manera, creo yo, a quienes puedan tener la intención de brindar un paneo, una introducción a la temática (pero nada más que esto).
Más allá de los diferentes protagonistas en esta historia y programas que se pueden proponer y que pueden resultar atractivos y/o útiles, para uno y otro público, debemos fijar ciertas pautas que pueden usarse como una suerte de decálogo que tiene por fin ahorrarnos experiencias negativas:

1) En el caso puntual de quienes no son profesionales de las armas. Evaluar si queremos dedicarnos al tiro deportivo (recreativo), o al tiro de seguridad o defensivo. Ya que son dos actividades absolutamente diferentes. Cuidado, esto no quiere decir que podamos presentar cierta ductilidad y poder desempeñarnos en ambas disciplinas, sin inconvenientes. Un curso de seguridad o defensa personal aplicada, debería incluír aspectos legales generales y específicos sobre “legítima defensa”. Si nos iniciamos vayamos despacio, no nos apresuremos, no tratemos de “quemar etapas” que nos pueden hacer caer en un exceso de confianza, lo que a su vez, a la larga, puede redundar en accidentes por exceso de stress.

2) En el caso estricto de los profesionales de las armas (integrantes de fuerzas armadas, fuerzas de seguridad o agencias privadas).  Si vamos a inscribirnos en una actividad no pautada por la superioridad, o sea fuera de la institución o empresa, buscar academias o instructores que brinden certificaciones con una validez  suficiente para permitirnos sumarla al legajo. Dentro de lo posible, elegir aquellos cursos que nos brinden programas afines a nuestras tareas específicas (por ejemplo, si nos dedicamos a la seguridad como agentes del orden, en contacto permanente con ciudadanos, no nos comprometamos en actividades que nos sugieran cosas tales como, palabras más o menos,  “procedimientos silenciosos contra centinelas” o “reducciones que incluyan roturas de brazos o piernas”).

3) Más allá de lo que pueda interesarle o lo que desee abordar cada uno, ser siempre conciente de las limitaciones. Reflexionemos y preguntemos al abordar cada actividad, sin falsas expectativas y orgullos. Escuchemos a los instructores, pero más aún el silencioso idioma (pero sabio) de nuestro organismo y de nuestra psiquis. No viene mal, si vamos a soportar cierto rigor físico, ocuparnos de la cuestión, responsablemente, mediante un chequeo médico. En ciertos niveles de entrenamiento, la presión es necesaria pero jamás admitir el daño físico (o psiquico) como variable.

4) Si bien en el sitio web del RENAR (www.renar.gov.ar) no existe una base de datos para consulta pública sobre instructores de tiro, tiene el 0800-999-3293 para evacuar  cualquier duda en este sentido (de lunes a viernes, de 8 a 15). O bien, mediante el correo electrónico: info@renar.gov.ar

5) Las academias (o polígonos donde se desempeñan las actividades) y/o instructores que actúen en forma particular, deben tener, por ley, contratada una poliza de seguro y servicio de emergencia médica.

6) Y dejando de lado todo aspecto legal o administrativo. Sea en el terreno deportivo o en el de la seguridad, la cantidad de títulos no hace al mejor instructor (en todo caso puede ser un ingrediente importante). El instructor confiable, eficiente, se hace, fundamentalmente, trabajando en el terreno, respetando las normas de seguridad, sembrando confianza en sus alumnos, evitándoles humillaciones innecesarias, conociendo los límites de cada uno  y brindándoles todo conocimiento sin egoísmos.

La imágen de una credencial que acredita la condición de instructor (donde figura la categoría, los datos del titular y la fecha de vencimiento). Para evitar confusiones: si bien figura el nombre del Ministerio de Defensa (de quien antes dependía el RENAR), el documento está resellado (en la parte central) con el nombre del organismo del que depende actualmente: el Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos.

 

CATEGORÍAS DE INSTRUCTORES, REQUISITOS Y REGISTRACIÓN.

Categorías.

– PROFESOR INSTRUCTOR DE TIRO (son los formadores de instructores)– ITA
– INSTRUCTOR DE TIRO CON ARMAS CORTAS Y LARGAS- ITB
– INSTRUCTOR DE TIRO CON ESCOPETAS – ITE
– CERTIFICANTE DE IDONEIDAD EN EL MANEJO DE ARMAS DE FUEGO -ITC

Requisitos.

No podrán registrarse como Instructores de Tiro:

– Quienes hayan pertenecido a las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales o Penitenciarias, y hubieran sido separados de las mismas por cesantía, exoneración o condiciones similares.
– No acrediten la Aptitud Psicofísica, según pautas del RENAR.

Podrán registrarse como instructores de tiro.

– Quienes pertenezcan o hayan pertenecido a las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales o Penitenciarias, y cumplan o hayan cumplido funciones como Instructor de Tiro para la misma. En el caso de personal retirado, se deberá especificar la forma o razón del retiro.
– Los particulares que hayan realizado cursos de formación, desarrollado por profesores instructores categoría ITA, habilitados por este Organismo, y que posean el correspondiente Certificado Analítico que acredite la posesión de los conocimientos relativos a los temas detallados en la Sección III (Especificaciones) del Manual de Entidades de Tiro del RENAR (puede consultar y descargar el manual en el rubro “Servicios” del Menú).
– Quienes estando federados, hayan desempeñado cargos de jueces en campeonatos nacionales o internacionales en alguna de las disciplinas de tiro, o hayan participado en los mismos, calificando hasta 3er. puesto a nivel nacional o un 5to. puesto internacional.
– Los instructores de tiro de instituciones oficiales nacionales o extranjeras, entidades de tiro públicas o privadas habilitadas por el RENAR (deberán presentar las constancias correspondientes).

ATENCIÓN.

Los solicitantes tendrán una cantidad máxima de tres evaluaciones por año calendario para cumplimentar los objetivos temáticos establecidos por el Manual de Entidades de Tiro en su Capítulo IX, Sección III (Disp. RENAR 380/08). O sea, que contás con tres oportunidades al año para rendir y aprobar el examen. Se establece la validéz de la evaluación aprobada en un año, contado apartir de la fecha en que se hubiere efectuado la misma, para las presentaciones que deban efectuarse dentro de dicho término. Si, desde el momento que aprobaste el examen, no cumplís con todos los tramites en  un plazo de 12 meses, de nuevo a rendir. 

Requisitos comunes a TODAS las categorías de instructor.

– Nota dirigida al Director Nacional del RENAR, solicitando la categoría a la que pretende acceder, con currículum de lo desarrollado dentro de la actividad de tiro.
– Fotocopia de la Credencial de Legítimo Usuario de Uso Civil Condicional (CLU).
– Acreditar su aptitud psicofísica, siguiendo las condiciones que establezca el organismo, cuando la fecha de emisión de la credencial de Legítimo Usuario supere los doce meses.
– Formulario Ley 23979 tipo 07 (en el caso del personal perteneciente a una fuerza, deberá incluirse al dorso del formulario la certificación correspondiente a su situación de revista en la misma).
– Poseer SOLIDOS conocimientos en el manejo, desarme, limpieza, arme, funcionamiento, normas de seguridad y características generales de pistolas, revólveres, fusiles, carabinas, escopetas y de las disposiciones legales vigentes en materia de armas y municiones.
– Dominar con fluidez los aspectos de fondo y forma que hagan a la condición de Legítimo Usuario, adquisición, transferencia, tenencia, transporte y portación de armas.

Requisitos EXCLUSIVOS de la categoría ITC.

– Poseer diploma o certificado emitido por un ITA que acredite los conocimientos requeridos, ser titular o encargado de un comercio de armería o de una entidad de tiro debidamente habilitados por el RENAR, con el fin de evaluar la idoneidad de los solicitantes de la condición de Legítimo Usuario o de los cazadores extranjeros que realicen actividad de caza deportiva en el territorio nacional.

Requisitos EXCLUSIVOS de la categoría ITB e ITE.

– Conocer EXHAUSTIVAMENTE la temática referida a actividades deportivas, desarrollo de torneos, seguridad en las instalaciones de tiro, disposiciones legales y primeros auxilios.
– Poseer conocimientos en técnicas de la enseñanza.

Se considerarán antecedentes a tener en cuenta para ser registrado como Profesor Instructor de Tiro (ITA) / FORMADOR DE INSTRUCTORES:

– Acreditar nivel de educación formal alcanzado (preferentemente secundario).
– Demostrar poseer EXHAUSTIVOS conocimientos en armas cortas y largas, acerca de la manipulación, arme, desarme, tipos, munición, características individuales, actividades deportivas, desarrollo de torneos, seguridad con las armas de fuego y en las instalaciones de tiro, disposiciones legales y primeros auxilios.
– Ser ingeniero en armas, mecánico armero, perito balístico, criminólogo, entrenador deportivo, maestro nacional tirador, autor de publicaciones vinculadas con la temática de las armas de fuego o la actividad de tiro, ser coleccionista, tener conocimientos en recarga de municiones, presidir o haber presidido una entidad de tiro habilitada por el RENAR.
– Ejercer o haber ejercido actividad docente, con las correspondientes constancias o certificaciones de las escuelas o academias pertenecientes a las Fuerzas, como profesor en las especializaciones de instructores de tiro, comandos o cuerpos especiales.

FUENTES PARA LA ELABORACION DE ESTE POST: sitio web y oficina de prensa RENAR.

 

6 pensamientos en “Opinión – Debate: lo que hay que tener en cuenta con las academias de formación y con los instructores

  1. Excelente articulo, Como Instructor de Tiro y Director de la Academia Condicion 1 (IGT 1046) reconozco a todos aquellos que dia a dia tratan de mejorar y hacer las cosas bien, y es lamentable ver como alguno fantasmas crean falsas ilusiones en la gente, encima haciendolo en forma irregular. Esta en nosotros los usuarios, IT y Entidades de Tiro en no permitir que se vulneren nuestros derechos que puedan terminar con esta maravillosa actividad que es el tiro

  2. Adhiero a lo expresado por el Sr.Héctor Velázquez.
    Es muy comun ver como se promocionan cursos de tiro defensivo , tiro policial , custodias VIP , etc y no se menciona a el o los instructores y sus habilitaciones.

    Gonzalo Alvarado
    Lic. en Seguridad
    Instructor

  3. muy bueno comparto todo es mas hay gente q ni siquiera son instructores
    ariel perez
    ITA 2990

  4. Realmente es verdad que es muy común ver como se promocionan cursos de tiro defensivo, tiro policial, custodias VIP, etc. y no se menciona al o los instructores y sus habilitaciones. Pero también es verdad que ciertos instructores del medio “civil” promocionan cursos de tiro policial, tiro táctico, tiro defensivo, sin haber pasado por ningún instituto de formación ya sea militar o policial, algunos instructores de tiro son muy buenos yudocas y se creen que por ser instructores de tiro y de defensa personal eso solo los habilita a ser “tiro de todo” y no se dan cuenta que son los responsables directos de la muerte de sus alumnos al haber enseñado payasadas y esos alumnos caen en defensa propia al no saber como manejar el arma en un momento limite …. Lo que pasa que “Jose Renar” con tal de recaudar dio credenciales de instructores a cada aparato que se creen rambos

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