El cañón Flak 88 (primera parte)

Por: Sebastián  Rodrigo  Ramírez  Ball (Cabo 1ro de Patricios).
Imágenes: aportadas por el autor.
Retoque de imágenes: Universo Armas.

El Fliegerabwehrkanonen de 88 mm., “Flak 88”, o más conocido entre las tropas alemanas como “acht-acht”, nació en el transcurso de la guerra franco-Prusiana de 1870. En aquel conflicto del siglo XIX, durante el cerco de París, fue que los franceses utilizaron globos aerostáticos para observación; como consecuencia, los alemanes se vieron en la necesidad de diseñar un cañón que ayudara a poner fin a esta maniobra.
La empresa a la que se designó para crear el arma fue Krupp. El resultado: una pieza de 37 mm., bautizada como BAK que iba montada en una cureña sobre una plataforma tirada por caballos, que comienza a ganar reputación y es adoptada para el servicio activo. Su evolución continúa hasta la primera guerra mundial como un efectivo cañón antiaéreo.
Al ponerse fin a la Primera Guerra Mundial, Alemania se vio restringida por el tratado de Versalles de 1919 que le prohibía construir armamento pesado, lo que redujo dramáticamente su capacidad militar, la inteligente opción de los germanos fue comprometerse en la fabricación de armas mas pequeñas pero extremadamente potentes. Entre aquellos ingenios armamentísticos que permitieron burlar las restricciones impuestas por los aliados estuvo el Flak 18 de 88 mm., presentado en 1933, diseñado y construido en sociedad con la empresa Bofors de origen sueco. El Flak (sigla de Flugabwehr-Kanone, en castellano “cañón de defensa aérea”) debutó operativamente, con gran éxito, durante la guerra civil española (1936-1939) como parte del armamento de dotación de la “Legión Cóndor”.
Al 18 le siguió el Flak 36, que tenía un cañón multisección intercambiable y un remolque Sonderanhänger 201. El remolque constituyó una pieza muy importante, ya que permitía que el cañón tuviera movilidad y apuntara a objetivos de superficie terrestre o aérea sin tener que bajar completamente al suelo (modelos posteriores, como el Flak 37 y la última versión del Flak 41, estaban más orientados a blancos aéreos y para operarse desde posiciones estáticas).
El Flak 36 tenía un ángulo de elevación vertical de 35.100 pies y tenía un campo de alcance en profundidad de 16.200 yardas. Podía disparar proyectiles altamente explosivos, perforadores de blindaje, humosos o iluminantes, a una cadencia de 15 a 20 cartuchos por minuto.
Posteriormente los cañones de 88 mm. también fueron montados sobre las torretas de los tanques Tigre I y los antitanques Jagdpanther. Las unidades que estaban equipadas con tanques Tigre I se consideraban batallones de tanques pesados (Spzabt), mientras que las unidades antiaéreas con cañones de 88 mm. se clasificaban como batallones de defensa aérea pesada formados por tres o cuatro compañías pertenecientes a la Luftwaffe (Fuerza Aérea Alemana). Los cañones de 88 mm. no se destinaban nunca a los batallones de defensa aérea ligera.
En 1938, la 1º Compañía, perteneciente al 8º Batallón Antitanque Pesado, recibió diez semiorugas Sd. Kfz. 8 de 12 toneladas con cañones de 88 mm. incorporados. Esta fue una de las primeras unidades de cañones autopropulsados y estuvo en activo desde 1939 hasta 1943. En el otoño de 1939, tres batallones antitanque utilizaban los cañones de 88 mm., pero en 1940 los sustituyeron por cañones autopropulsados de 47 mm. A partir de febrero de 1941, los cañones de 88 mm. podían verse en numerosos batallones independientes de defensa aérea de divisiones blindadas y motorizadas: cada uno de estos batallones estaba formado por dos o tres compañías, que contaban con cuatro cañones de 88 mm. y tres antiaéreos.
Con todo lo anteriormente referenciado, queda demostrado que el tubo del 88 podía ser adaptado a distintas configuraciones y plataformas, y básicamente a dos conceptos: la lucha antiaérea y la antitanque. No fue hasta principios de 1942 cuando el genio electrizante del Mariscal de Campo Erwin Rommel, explotara al máximo la capacidad anticarro de este cañón desarrollando tácticas y técnicas de utilización y mostrándolo como un arma letal en las emboscadas anti-blindados que organizaba con frecuencia.

 

El Mariscal de Campo, Erwin Johannes Eugen Rommel (1891-1944). El “Zorro del desierto”. Jefe del “Afrika Korps”.

 

Los cañones de 88 mm. del “Zorro del desierto” lo salvan la noche del 26 de mayo de 1942, cuando el “Deutschland Africa Korps” (Cuerpo Expedicionario Alemán en Africa) dió comienzo a su esperado ataque contra las fuerzas británicas en Gazala y Bir Hacheim, maniobra que recibiría el nombre en código de “Venecia”. Los 88 mm. se utilizaban para todos los cambios de posición, lo que redundaba en una flexibilidad inestimable a los cursos de acción probables, sea para desaferrar las unidades de infantería o para poner en situación mas ventajosa a los blindados propios. Siempre estaban en capacidad de batir blancos en forma rápida cambiando de frente rápidamente y destrozando a tiro lo que se encontrara a su alcance.
También fueron utilizados por Rommel como elementos antiaéreos y de destrucción terrestre durante la defensa del muro del Atlántico, en 1944. Cabe destacar que los primeros días de la invasión, al iniciarse el repliegue alemán hacia las posiciones de retaguardia, los 88 mm. de las unidades de campaña de la Luftwaffe combinadas con las de la Wehrmacht (Ejército Alemán), comenzaron a actuar en forma sorpresiva sobre terrenos llaves y avenidas de aproximación, destrozando gran cantidad de blindados aliados demorando muchas veces el avance y la conexión entre fracciones aliadas.

 

El “Zorro del desierto” con parte de su estado mayor del “Afrika Korps”. Fue en el frente del Africa Norte donde Rommel aplicó al Flak 88 con letal eficiencia.

 

CONTINUARA…

Este es el segundo trabajo de investigación para Universo Armas del lector y colaborador, Sebastían Rodrigo Ramirez Ball, dedicado a equipamiento y armas de las fuerzas armadas alemanas (especialmente en lo que respecta al período de entreguerras y la Segunda Guerra Mundial).