ONU aprueba Tratado Sobre el Comercio de Armas y Siria denuncia irregularidades

El embajador de Siria ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Bashar Yafari, denunció irregularidades en el Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA) aprobado este martes por la Asamblea General, ya que “no prohíbe la venta de armas a actores no estatales y terroristas como los que operan en Siria”.

“No podemos apoyarlo tal como está, ya que no incluye los puntos que habíamos planteado para que fuera equilibrado”, declaró el diplomático sirio, en el momento en que anunció el voto en contra de su país.
De acuerdo con Yafari, el texto ignora la propuesta de algunas naciones de “defender los derechos inalienables de los pueblos cuyo territorio está siendo ocupado por una potencia extranjera”.
Por otro lado, los embajadores de Rusia, Vitaly Churkin, y de Cuba, Rodolfo Reyes Rodríguez, cuyo países se abstuvieron, también pusieron en tela de juicio la “ambigüedad” del texto, que por ejemplo no aclara el concepto de genocidio.
Otra de las críticas planteadas por Siria, con apoyo de Nicaragua, es la posibilidad de que el nuevo tratado sea utilizado como un instrumento de presión política contra gobiernos “considerados” enemigos de las grandes potencias occidentales.
Otras naciones que rechazan el convenio junto a Siria son Irán y Corea del Norte, puesto que consideran que, de ser adoptado, la violencia y los asesinatos aumentarán y extenderán por el mundo entero.
De acuerdo con Damasco, las potencias occidentales que controlan el multimillonario comercio de armas “buscaban un pacto que facilitara la ampliación de su mercado de municiones y material bélico”.
El proyecto para reglamentar el comercio internacional de armas convencionales apoyado por Estados Unidos y sus aliados “pretende exclusivamente salvaguardar sus industrias de armamentos y los amplios beneficios que les reporta su industria bélica”.
Este martes, la Asamblea General de las Naciones Unidas ratificó el TCA por 154 votos a favor, tres en contra (Irán, Corea del Norte y Siria) y 23 abstenciones (entre ellas Rusia, China, India y muchos países latinoamericanos).
La aprobación está plasmada en una resolución que solicita al secretario general del organismo, Ban Ki-moon, que, en su carácter de depositario del tratado, lo abra a la firma el tres de junio de 2013.
El documento, integrado por 28 artículos, consiste principalmente en que cada país debe evaluar, antes de toda transacción, si las armas vendidas pueden ser utilizadas para eludir un embargo internacional, cometer un genocidio y otras “violaciones graves” a los derechos humanos, o caer en manos de terroristas o criminales.
Las armas incluidas van desde las pistolas hasta aviones y barcos de guerra, pasando por los misiles. La lista no comprende a los drones, los transportes blindados de tropas y los equipos destinados a las fuerzas del orden; principales instrumentos utilizados por Washington en sus misiones militares alrededor del mundo.

Fuente: Telesurtv.net

EN FOCO.

– El histórico tratado fue adoptado con una votación de 154 a favor, 3 en contra y 23 abstenciones, entre ellos Rusia y la India.
La República Popular Democrática de Corea (RPDC), Irán y Siria votaron en contra del tratado.
La votación en la Asamblea General tuvo lugar después de que la conferencia de la ONU sobre el tratado no lograra adoptar el pacto la semana pasada debido a la falta de consenso entre los 193 Estados miembros de la ONU.
Después de su adopción en la Asamblea General, el tratado necesita ser firmado y ratificado por al menos 50 países para entrar en vigor.
Las últimas negociaciones sobre el Tratado sobre el Comercio de Armas concluyeron en julio del año pasado sin un acuerdo luego de que Estados Unidos truncara la esperanza de llegar a un convenio al argumentar que necesitaba más tiempo para considerar el documento propuesto.
La Asamblea General de la ONU votó en diciembre de 2006 a favor de iniciar una nueva y última ronda de conversaciones sobre el tratado para regular el comercio internacional de armas convencionales. A principios de la semana pasada, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, señaló que el logro de consenso a través de un compromiso de todas las partes estaba sumamente rezagado.
La violencia armada, indicó el secretario general, provoca la muerte de más de medio millón de personas cada año, incluyendo a 66.000 mujeres y niñas.
Además, entre los años 2000 y 2010, casi 800 trabajadores humanitarios murieron y 689 resultaron heridos en ataques armados, dijo la Oficina de Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas.