Los últimos camellos de combate en el mundo

A fines de 2007 el gobierno de la India envió “camellos de combate” a Darfur a petición de

 

Naciones Unidas para ayudar a resolver los permanente problemas logísticos y de transportes que se le presentan a la fuerza conjunta ONU-Unión Africana desplegada en esta región del oeste de Sudán.
La petición fue hecha a laIndian Border Security Force (BSF), un cuerpo de seguridad fronteriza que se encarga del adiestramiento de camellos. Los camellos de combate, adiestrados para obedecer órdenes y no reaccionar a los disparos de arma de fuego, son utilizados por las fuerzas de seguridad indias para combatir el contrabando de armas y drogas procedentes sobre todo de las zonas de Rajastán y Gujarat hacia el vecino Pakistán. India y Sudáfrica son los dos únicos países del mundo que utilizan camellos con fines militares.

EN FOCO.

– El conflicto de Darfur se inició cuando en febrero de 2003 dos grupos insurgentes se levantaron en armas contra el régimen de Jartum en protesta por la pobreza y la marginación que sufrían los habitantes de esta región.

– Al 31 de octubre de 2008, UNAMID contaba con 12.442 personas uniformadas, incluyendo 9.753 soldados, 157 observadores militares y 2.532 oficiales de policía, respaldados por 743 personas civiles internacionales, 1.404 civiles locales y 263 personas voluntarias de las Naciones Unidas.

– Una información del 12 de abril de 2013 daba cuenta de lo siguiente en la zona (Fuente: europapress.es).

Más de 74.000 civiles han huido al sureste de Chad a lo largo de los dos últimos meses a causa del estallido de la violencia tribal en la región de Darfur, en el oeste de Sudán, según ha informado este viernes el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), que ha precisado que 50.000 de estos refugiados han escapado solo en la última semana.
Según un portavoz de ACNUR citado en un comunicado de la agencia, se trata del mayor flujo de refugiados procedente de Darfur hacia Chad desde 2005. Antes de estos enfrentamientos ya había alrededor de 300.000 refugiados procedentes de Darfur en diversos campamentos del este de Chad.
Los civiles han escapado de la localidad de Um Dukhun, en Darfur Occidental, y entre los desplazados figuran tanto ciudadanos sudaneses como chadianos que residían anteriormente en el lugar en condición de refugiados. La mayoría de los recién llegados son mujeres y niños, ha precisado la agencia.
La primera oleada de 24.000 refugiados procedentes de Darfur llegó a la localidad de Tissi, en Chad, el pasado mes de marzo. Aquel contingente incluía a 8.000 sudaneses y 16.000 chadianos. “Nuestro personal nos ha informado de que la gente había huido de Chad a pie, en burro o en carro”, ha explicado el portavoz, cuyo nombre no se menciona en el comunicado.
“La gente estaba exhausta, traumatizada y visiblemente afectada por los últimos acontecimientos violentos”, ha proseguido. “De acuerdo con algunos de los recién llegados, los refugiados habían sido testigos de la destrucción de sus casas y el incendio de sus aldeas, y muchos informaron del asesinato de sus familiares”, ha añadido.
En Tissi, los recién llegados viven en condiciones difíciles, sin agua ni alimentos y durmiendo bajo los árboles, y corren grave riesgo de sufrir enfermedades relacionadas con el consumo de las aguas de los ríos cercanos. Cada día siguen llegando numerosos refugiados, algunos con heridas de bala, y no hay ningún centro de salud ni ninguna clínica quirúrgica en la zona.
Aparte, según ACNUR, la zona de acogida se encuentra en una área muy remota y de difícil acceso. La oficina más cercana de la agencia se encuentra en Koukou Angaranana, a unos 230 kilómetros de distancia por carreteras de mala calidad. “Hemos desplegado equipos a la frontera entre Chad y Sudán para registrar y asistir a los refugiados”, ha explicado el portavoz. ACNUR ha transportado a la zona suministros de primera necesidad, como abrigos, alimentos y medicinas.

GOZ AMIR

Los equipos de ACNUR empezaron a registrar el pasado miércoles la llegada de los nuevos refugiados, antes de ubicarlos en el campamento de Goz Amir, en el este de Chad. El campamento ya alberga a 26.000 sudaneses y solo tienen capacidad para otros 5.000, por lo que ACNUR está trabajando con las autoridades de Chad y con otros socios para instalar un nuevo campamento de acogida.
Como suele ocurrir en estos casos, las principales necesidades son el abrigo, el agua limpia potable, los alimentos y la medicina. Las autoridades han aportado cien toneladas de alimentos que ACNUR ha transportado hasta Tissi.
Por otra parte, ACNUR ha expresado su preocupación por el previsible aumento del número de refugiados si continúan los enfrentamientos. “Nuestro personal ha detectado una densa humareda en los cielos de Darfur, lo que hace temer que se trate de nuevos incendios de viviendas”, ha declarado el portavoz.