Por el General José Francisco de San Martín

En Universo Armas siempre va a haber espacio para homenajear al más grande militar y guía de la historia.

Cerca o lejos de la fecha fijada como la oficial para rendirle tributo, no importa. Al General José Francisco de San Martín debemos la independencia, la existencia de la Argentina, Chile y Perú. En realidad todos los días merece mencionarse y recordarse algo de este ciudadano, guerrero y libertador máximo.
Un hombre, un “Santo de la Espada” para el escritor Ricardo Rojas, que brego por la unidad continental americana, que subordinó el poder de las armas y de sus ambiciones personales a expulsar un poder absoluto y extranjero para erigir un sistema republicano y autosuficiente, que antepuso la ética, y principios plurales y revolucionarios, a cualquier otro, y que por sobre todo rindió culto a la mesura y a la austeridad.

Pero claro, ningún esfuerzo hubiese sido posible sin el sacrificio de un pueblo constituído, fundamentalmente, por negros, indios y criollos, muy pobre por cierto, de donde brotó la sangre que pagó el precio de la libertad.

UNIVERSO ARMAS es el primer medio en rendirle un homenaje permanente a la obra de este prócer y ciudadano ejemplar, otorgándole la denominación de una sección. (VER FOTOGALERÍA E INGRESAR AL MENÚ VARIOS).

FRAGMENTO CORRESPONDIENTE A LA BATALLA DE CHACABUCO DE LA PELICULA “EL SANTO DE LA ESPADA” (1970) DE LEOPOLDO TORRE NILSON (1924-1978). FUERA DE LA LICENCIA QUE SE TOMO EL GRAN DIRECTOR Y PRODUCTOR CINEMATOGRAFICO ARGENTINO DE DARLE MONTURA DE PELAJE BLANCO AL GENERAL EN ESTA GLORIOSA CARGA, LA ESCENA ESTA MUY BIEN LOGRADA PARA LA EPOCA. EL LIBERTADOR -QUEDE CLARO – JAMAS PUDO MONTAR UN CABALLO DE PELAJE BLANCO Y PORTE ARABE EN LA ARGENTINA DEL RECIEN COMENZADO PERIODO INDEPENDIENTE (EL GANADO CABALLAR ARABE LLEGO A NUESTRO PAIS EN 1856 CON LAS PRIMERAS IMPORTACIONES DE LA RAZA).

 

 

(…) “Cuando San Martín llegó al campo de la lucha vio decidida la batalla: tomó la bandera de los Andes de manos de su portaestandarte y se colocó a la cabeza de los granaderos, lanzandosé a la carga contra un ala de la posición. El escuadrón de Medina pasó audazmente por uno de los claros de la infantería española, alcanzando a sablear a los artilleros sobre sus mismas piezas. Al mismo tiempo, Zapiola hacia otro tanto, envolviendo el ala derecha en una impetuosa carga y los batallones N° 7 y 8 se apoderaron del cerro Guanaco, haciendo replegar a sus defensores.” (…) Fragmento de “Chacabuco: libertad para los chilenos” de José Luis Picciuolo.

Las perdidas en la batalla de Chacabuco para los españoles fueron de 500 muertos y 600 prisioneros (de los cuales 32 eran oficiales), dos piezas de artillería, un parque completo y tres banderas. Habían comenzado con casi 2.500 hombres y cinco piezas de artillería. A las fuerzas patriotas esta batalla, que tuvo lugar el 12 de febrero de 1817, le costó 12 muertos y 120 heridos. Las tropas al mando del General San Martín se habían presentado en los terreno de la Hacienda de Chacabuco (a unos 50 kilómetros de la ciudad de Santiado de Chile) en número de 3.600 hombres y nueve piezas de artillería.