Homenaje a Bob Anderson, maestro de esgrima e inspirado coreógrafo de peleas con armas blancas

Las películas en las que se cuenta la presencia de armas requieren de especialistas en la materia que brinden el debido asesoramiento técnico.

No existió, en el ambiente artístico internacional, figura tan conocida y reconocida en el rubro de las espadas y los sables, y el arte de su manejo, como Bob Anderson. Lamentablemente, el británico de 89 años, falleció el día 1 de enero de 2012, dejando atrás una increíble carrera de 50 años de trayectoria.
Robert James Gilbert Anderson nació en Hampshire, Inglaterra, en 1922, y comenzó a practicar esgrima desde muy pequeño.
Anderson se incorporó a la armada de su país antes de comenzada la Segunda Guerra Mundial y tras el conflicto se convirtió en entrenador de esgrima y representó a Gran Bretaña en los Juegos Olímpicos de 1952 y en los campeonatos mundiales de 1950 y 1953. En aquella misma década Anderson se convirtió en entrenador del equipo nacional de Esgrima de Gran Bretaña, puesto que conservó hasta 1970. De forma paralela a su trabajo como deportista profesional comenzó su participación en las películas.
La primera para la que entrenó a actores fue “The Master of Ballantrae”, de 1952, con Errol Flynn. Con el tiempo se convirtió en uno de los extras, coreógrafos de peleas y maestro de esgrima más solicitados del cine.
Trabajó en las sagas dedicadas a James Bond: “De Rusia con amor” y “Otro día para morir”. También instruyó a Antonio Banderas en “La máscara del Zorro” y “La leyenda del Zorro”. Para la trilogía de “El señor de los anillos” (“Lord og the rings”), enfrentó el reto de crear diferentes estilos de esgrima para varios de los pueblos que existen en el universo de Tolkien.
El presidente de la academia de esgrima británica, Philip Bruce, dijo que Anderson fue “uno de los más grandes maestros de esgrima, así como un director y coreógrafo de combates de clase mundial.
En el transcurso de una entrevista para el documental “Reclaiming the Blade”, de 2009, Anderson dijo: “Nunca tomé las espadas, creo que las espadas me tomaron a mí”.
La situación de asesoramiento, dependiendo de la producción, abarca aspectos de investigación histórica para no cometer el error, por ejemplo, de poner en manos de un “navajero español del siglo XIX” un cuchillo Bowie o, en el caso de las armas de fuego, un AK-47 en manos de un soldado alemán del período nazi.
Otros aspectos del asesoramiento de los especialistas en armas, en el cine, tiene que ver con la instrucción en el manejo, lo que redunda en la capacidad de poder transmitir a la audiencia el mayor realismo posible (y de evitar que alguien salga lastimado). La cuestión del desempeño y el daño que puede provocar un arma en determinadas circunstancias, puede ser también materia propia de un conocedor de las armas sean estas blancas o de fuego.

Mark Hamill, actor que personificó a Luke Skywalker, en la saga de la “Star Wars” filmada durante las décadas de 1970 y 1980, declaró: ““Bob Anderson fue quien realmente hizo las peleas de Vader. Se supone que sería un secreto para siempre, pero al final le dije al director George Lucas, que no me parecía justo. Bob trabajó tan duro que se merecía el reconocimiento. Es ridículo tratar de mantener el mito de que fue hecho por un sólo hombre”. Este acto de sinceramiento sacó a Bob Anderson del anonimato. Efectivamente, Anderson había sido quien montó las coreografías del primer Darth Vader (el inolvidable villano de “Star Wars”), interpretado por David Prowse. Leon Hill, ex asistente de Anderson comentó: “Davis Prowse no era muy bueno con la espada y Bob no pudo conseguir que hiciera los movimientos. Por suerte Bob se podía poner el vestuario y hacer lo mismo que él”. El resultado dio impecables escenas, que contrarrestaron los centímetros que le faltaron a Bob para llegar a la altura de 1.98 de Prowse.

Justamente, y hablando de escenas inolvidables, aquí le dejamos la correspondiente al duelo final entre Luke Skywalker (Mark Hamill) y Darth Vader (Bob Anderson), en “Star Wars: Episode V – The Empire Strikes Back” (El Imperio Contraataca – 1980).

El documentalista Daniel McNicoll filmó, en el 2009, “Reaclaiming the blade”, un trabajo que habla de espadas en la edad media y el renacimiento, pero que es claramente un homenaje a Bob Anderson y a su trayectoria en el cine.